lunes, 14 de junio de 2010

Donde llovía 35 días al mes


Yakushima es una pequeña isla de la prefectura de Kagoshima, al sur de Japón, situada a unos 60 kilómetros del cabo Sata, en la isla de Kyushu, y a mitad de camino entre las islas principales del país y el archipiélago de Ryukyu, donde se encuentra Okinawa. Como señala Tonao Hidaka, alcalde de la isla, en su pequeño territorio conviven 20.000 personas, 20.000 ciervos y 20.000 monos. Y no es broma. No es raro cruzarse con alguno de estos animales en cualquier rincón a cualquier hora del día o de la noche.
Pero Yakushima es famosa en Japón, principalmente, por los yaku-sugi, los cedros endémicos de la isla, una variedad de cryptomeria japónica cuyos especímenes más longevos alcanzan miles de años. Es el caso del Jomon-sugi, el protagonista absoluto: un cedro descubierto en 1966, con una altura de 25,3 metros, una circunferencia en su tronco de 5,22 metros y una edad estimada entre unos 2.300 y 7.200 años.
Situado en el parque nacional de Kirishima-Yaku, recibe al año miles y miles de visitas de devotos que lo veneran como un dios viviente. Una peregrinación que se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para el alcalde y los responsables de conservación de la isla, como recuerda Hidekatzu Tsukada, pues los visitantes, a pesar de las precauciones tomadas, degradan lentamente el entorno y hacen peligrar el equilibrio ecológico prácticamente intacto durante miles de años.
El 90% de la superficie de Yakushima está ocupado por montañas que culminan en el Miyanoura-dake, de 1.935 metros. Su accidentada orografía la hace única y constituye una auténtica meca para los amantes del trekking dada su amplia y organizada red de senderos y refugios. Es el territorio de Japón que ostenta el récord de pluviosidad anual, con una media entre 4.000 y 10.000 milímetros.
La escritora Fumiko Hayashi ambientó en la isla su novela Uki-gumo, la nube flotante, y en ella una de las protagonistas se admiraba por el clima de la isla, donde decía que llovía 35 días al mes. Desde entonces, Yakushima es famosa en todo Japón por sus incesantes precipitaciones, motivo de orgullo de sus habitantes. La lluvia, de hecho, es un elemento más del paisaje y constituye la clave de su ecosistema. Con un suelo pobre y escaso, permite la regeneración constante de la capa vegetal, el crecimiento incesante de los árboles y el mantenimiento de una variedad de flora y fauna única en el mundo.
Es una lluvia fértil, exuberante, voluptuosa, casi sensual. Da vida a un paisaje primigenio y casi inalterado que también sedujo a otro gran creador japonés, el director de cine de animación Hayao Miyazaki, quien recreó sus paisajes y bosques en su película La princesa Mononoke. De hecho, al parque de Shiratani Unsuikyo, en el centro de la isla, se le conoce también como el bosque de Mononoke.
Pero Yakushima también presume de ser el único territorio de Japón prácticamente libre de emisiones de CO2. Gracias al excedente de agua, la central hidroeléctrica del río Anbo cubre las necesidades totales de la isla y convierte el excedente energético en hidrógeno. El reto para las autoridades de la isla está ahora en reducir a cero el impacto producido por el turismo y por los vehículos, en reciclar todos los residuos y en borrar la huella humana más destructiva del legado natural de la isla.
En Yakushima es posible pasar en apenas unas horas de los rigores alpinos de sus cumbres a bucear en arrecifes coralinos bañados por la corriente cálida de Kuroshio. En el tránsito se pueden observar monumentos vegetales como el parque nacional de Yaku-sugi Cedar Land, con varios cientos de cedros milenarios, bañarse en las aguas termales de Hirauchi, que surgen espontáneamente frente al Pacífico, o entre abril y junio asistir al espectáculo del desove de las tortugas bobas (caretta-caretta) que se acercan hasta las playas de Nagata, en la costa occidental de la isla. En el espacio de 160 kilómetros a la redonda, Yakushima reúne una inmensa variedad de alternativas, pero no es el destino más adecuado para quienes busquen la cara más futurista y activa de Japón. Es uno de esos rincones que conservan la esencia más antigua del país, más amable y llena de encanto.
Fuente: El País

lunes, 24 de mayo de 2010

"En el socialismo no hay casas de bolsa"

En este primer período de sesiones la Asamblea Nacional decidió acelerar la aprobación de leyes vinculadas con el sistema financiero con los fines de adaptarlo al modelo productivo socialista e incrementar las regulaciones. Para alcanzar los objetivos ya se autorizó la Ley Orgánica del Sistema Financiero y fueron reformadas la Ley del Banco Central de Venezuela y la Ley contra Ilícitos Cambiarios, y están en proceso la Ley de la Actividad Aseguradora, la Ley de la Actividad Bancaria y la Ley del Mercado de Valores. El presidente de la Comisión de Finanzas del Parlamento, Ricardo Sanguino, señala que la prioridad son las normas financieras, porque esos instrumentos obligarán a las instituciones a que intermedien y cumplan con sus funciones.

-De acuerdo con lo que se desprende de los textos la intención es tener un sistema financiero socialista.

-Estamos en una etapa de transición y los bancos deben financiar no solo los sectores tradicionales, sino también las actividades productivas orientadas al desarrollo de la economía comunal y cumplir con el Plan de Desarrollo Económico y Social 2007-2013. Los seguros, de igual manera, tienen que cumplir con un rol similar y por ello tienen que crear productos adaptados al modelo.

-¿Cómo se insertan las casas de bolsa en ese sistema y más cuando se les está excluyendo de actividades como el mercado permuta?

-En el socialismo no existen las casas de bolsa, ellas surgieron de la evolución del sistema capitalista. Estamos en una transición, en el momento en que seamos una sociedad socialista venezolana, a lo mejor la existencia de esas casas de bolsa no se requiere.

Ricardo Sanguino admite que la actividad económica se enfrenta a una contracción y que en esos resultados han tenido impacto las acciones en materia eléctrica. Estima que hacia el segundo semestre el comportamiento mejorará. Asegura que "se hará todo lo que sea para que mejore".

-Las medidas que se han estado tomando, como las mayores regulaciones a las importaciones y las ocupaciones, dan señales de que hacia el segundo semestre no habrá mejoría.

-Si uno observa la composición del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los sectores que tiene la mayor participación es la manufactura, y dentro de la manufactura el que tiene más peso es el sector alimentos, justamente allí es que se tienen que hacer los esfuerzos. Para nosotros es más importante la alimentación de nuestro pueblo y la producción de insumos básicos que la fabricación de automóviles.

-Aunque el sector alimentos es fundamental, el resto de las industrias como la automotriz generan empleo.

-Yo me preocupo más si el ensamblaje que se realiza en el país es de transporte público y transporte de carga, por el impacto que tiene. La generación de empleo no se puede considerar como una valoración para un sector, ahí están los bingos y casinos que también generan puestos de trabajo, y nosotros no queremos eso.


Fuente: Mayela Armas / El Universal

lunes, 17 de mayo de 2010

La Copa de la chicharra


El Niangtaser emerge de la tierra, cada 4 años, aparentemente con la esperanza de ver la final de la copa del mundo, si no se lo comen antes. Los habitantes de una zona remota de la India en el estado nororiental de Meghalaya celebran estos días el regreso del “insecto del mundial”, que reaparece cada cuatro años poco antes de la Copa de Fútbol.
El “niangtaser” es uno de los miles de insectos de la familia de los cicádidos del sudeste asiático, familia de nuestra chicharra, cuyas larvas viven cuatro años bajo tierra alimentándose de savia, hasta que reaparecen para deleite de los lugareños del distrito indio de Ri-Bhoi.
“Le hemos dado al insecto un nuevo nombre, “el insecto del Mundial” porque emerge sólo para la Copa y se queda hasta que acaba”, dijo Banteiborlang Nongshli, de la localidad de Saiden en Ri-Bhoi, a la agencia india IANS. El lugareño aseguró haber visto reaparecer a la celebrada cigarra coincidiendo con los últimos mundiales desde 1998.
Este año, el Club Deportivo y Cultural de Saiden, localidad situada a 55 kilómetros de Shillong, la capital de Meghalaya, organizó por primera vez un festival en honor a su popular cigarra, según la agencia PTI.


Fuente: codigovenezuela.com

lunes, 10 de mayo de 2010

Lukánikos le muestra los dientes a la policía griega


En Atenas abundan los perros callejeros. Pero Lukánikos (salchicha en griego), ha robado cámara en la cobertura de las manifestaciones que sacuden la capital griega. Tiene blog, videos y fans en Facebook. Lo llaman el perro antisitema. Lo descubrió el periódico británico The Guardian. Bajo el título Kanelos, el perro griego manifestante, el diario publicó un amplio despliegue fotográfico sobre el curioso protagonismo de un cuadrúpedo mil razas, de tamaño medio y collar azul que acostumbra a enseñar los dientes a los hombres del MAT (equipo antidisturbios griego) y no se arredra ni siquiera ante los bombas lacrimógenas, en casi todas las manifestaciones que desde hace dos años sacuden el centro de Atenas.
La presencia de Luk en las manifestaciones -la mayoría de las veces pacíficas, pero que derivan violentas- no es de extrañar. El centro de Atenas está plagado de perros callejeros, absolutamente inofensivos, que pasan las horas tumbados a la bartola bajo un árbol o sobre el pavimento. Los griegos son amables con los animales y siempre hay un alma generosa que les acerca las sobras de un supermercado. El ayuntamiento se encarga de vacunarlos y esterilizarlos, indicándolo con un collar azul para los machos y uno rojo para las hembras.
Lukánikos protagoniza varios vídeos colgados en YouTube, tiene su propio blog y otros con entradas dedicadas al animal. También disfruta de sus propios grupos de amigos en Facebook. Riot Dog, una de las páginas dedicadas a él de esa red social, tiene cerca de 10.000 seguidores.

Fuente: El País

¿Hola?

Bueno, a todos los que creían que tenía un blog: aquí estoy

Dejé el voyeurismo, por obligación